"El plan de recapitalización va a dejar al grupo en una magnífica situación financiera, pues es una inyección brutal de fondos para que la sociedad incremente sus provisiones de forma notable, pero desgraciadamente ello se hace a costa de fondos públicos (un 2% del PIB), y causando un grave perjuicio a los actuales accionistas de Bankia, pues el efecto dilutivo va a provocar una enorme caída en la cotización de la acción".